Esa mañana Ángela despertó de un extraño sueño que olvido en cuanto pudo abrir los ojos, había despertado justo a tiempo para desayunar e irse de viaje a la región cercana a la tradicional Giubiana una fiesta muy popular en esa región, se levanto para sentarse en la orilla de la cama y ponerse sus sandalias, camino al espejo y observo su reflejo; ella era una mujer de estatura promedio, tez morena clara y delgada, cabello castaño con destellos cobrizos y ojos color café oscuro, llevaba una pequeña bata de dormir, se sonrió y arreglo un poco el cabello para después meterse al baño y acicalarse un poco para poder bajar a desayunar.
Buongiorno a tutti- Saludo a sus padres y hermana mientras se acomodaba en su silla y miraba las opciones para el desayuno, enseguida se sirvió jugo de naranja y pan tostado con mantequilla.
Buenos días Angie- Saludo su madre y bebió de su café. Marietta Blossom era una mujer elegante, en su cabello ya se pintaban algunas canas, pero eso le daba un aire más sofisticado, tenía una estatura promedio y tez morena clara.
Bajas tarde Ángela- le recriminó su padre, detrás del periódico matutino. Franco era un hombre alto, delgado de tez morena clara, y cabello un tanto canoso, siempre ataviado en trajes perfectamente combinados por su esposa.
Lo siento papá- se defendió Ángela en un tono no muy convincente sin ánimos de discutir tan temprano con su padre, Violetta solo hizo una mueca ante la recriminación sin decir ni buenos días. Violetta tenía la estatura de su padre y piel clara, su cabello castaño rojizo siempre estaba bien arreglado.
Les recuerdo que esta noche es la quema de la Giubiana, regresare en un par de días por la tarde-Ángela miraba a sus padres alternadamente mientras tomaba su vaso de jugo. Desde que inicio el año ella les había avisado a sus padres que como cada año desde hacia varios iría a la popular fiesta en la región.
-Bien, ¿ Iras sola?- preguntó su padre bajando el periódico para verla, Franco tenía esa mirada que parecía atravesarte hasta los huesos, como de rayos x y la utilizaba para mantener a sus hijas en cintura.
No papá, va Mauro y lleva transporte, tranquilo-argumento la castaña, como siempre escogiendo las palabras para que su padre supiera solo lo necesario. Ellos llevaban una buena relación pero seca desde que Ángela había pedido un poco de libertad.
Angie, ten mucho cuidado en ese lugar, nunca sabes con quien te toparas-advirtió Marietta con un tono de preocupación que a Ángela le pareció exagerado.
No te preocupes mamá, no estaré sola, regresaré con bien- aseguró Ángela para tranquilizar a su madre y siguieron con el desayuno, pero su hermana intervino.
No sé cómo es que les gusta asistir a esos eventos multitudinarios, a esas cosas solo asiste la prole, nosotros somos una familia de alta sociedad Angie y a ti te encanta mezclarte- Ángela rodó los ojos y suspiro con fastidio.
Es una tradición de mi país y estoy orgullosa de asistir, tu sigue en tus aburridos eventos exclusivos- replicó en un tono que reflejaba el fastidio que le causaba que Violetta cuestionará sus actos.
Estoy de acuerdo Vi, no tiene nada de malo- Ángela giro un poco a ver a su padre con expresión de incredulidad-Es un orgullo respetar las tradiciones de nuestros antepasados- Ángela miro a su hermana con expresión de triunfo y ella se encogió de hombros. Una mujer de servicio anunció a Angela que llamaba uno de sus amigos preguntando cuando estaría lista.
Ahmm, bueno, debo irme- se puso de pie y se acercó a su madre- te llamo cuando llegue - su madre asintió y beso su mejilla, abrazándola; luego se acercó a su padre y beso su frente, regreso el domingo por la tarde- su padre le dio un abrazo, por ultimo pero no menos importante Ángela miro a su hermana menor y le sonrió- nos vemos el lunes y no conquistes la ciudad sin mí- ambas rieron un poco mientras Violetta negaba con la cabeza.
Una vez instalada en la sala, Ángela contestó la llamada- Ciao- Respondió la voz del otro lado, era casi un susurro- Principessa Sono pronto?-Inevitablemente Ángela sonrió -quasi il mio amore, solo debo de terminar de empacar, ya te dije que amo tu acento al hablar italiano?- preguntó Ángela de forma coqueta - Soy ciudadano del mundo, que esperabas?- se escuchó una risa y ella también rio un poco- entonces, me das media hora más para terminar de arreglar todo y pasas por mí?- pregunto con voz melosa- Claro que si linda y ponte muy guapa, porque voy a presentarte a alguien- Ángela frunció el ceño confundida- Y quiero que vea lo bella que es la mujer dueña de mis suspiros- la chica sonrió entre suspiro- Eres tan romántico corazón, me pondré guapa para ti- aseguro y rió un poco antes de terminar la llamada.
En cerchia sociale de Ángela y Mauro todos sospechaban que ellos tenían una relación màs que de amistad, nadie lo preguntaba directo y a ellos no les interesaba aclararlo, pero la verdad era que solo eran muy buenos amigos y existía la confianza al grado de filtrear sin llegar a nada más.
Ángela termino de empacar con la ayuda de su nana justo antes de que escuchara el motor del auto de Mauro- Es èl le dijo a su nana sonriendo- la mujer la miro con ternura y asintió. Enseguida una mujer del servicio anuncio que la esperaban en el recibidor, le ayudaron con el equipaje y ella bajo graciosamente hasta el recibidor, donde al parecer Franco Blossom sostenía una pequeña charla con Mauro, quien sonrió al verla.
No se preocupe Franco, yo cuidaré bien de su hija- Dijo Mauro con seguridad mientras extendía su brazo para que Ángela se acercará.
Por favor Mauro, te llevas a mi más grande tesoro, tráemela con bien- pidió el hombre con un tono que Ángela rara vez le escuchaba.
Ya papá solo me voy un fin de semana, volveré el domingo en la tarde- replicó Ángela sonriéndole a su padre y miro a Mauro- ¿nos vamos ya?- el muchacho asistió y Ángela volvió los ojos al hombre mayor que tenía en frente-Nos vemos el domingo en la tarde papà.
Está bien hija, diviértanse- Franco se acercó a su hija y la abrazo de una manera diferente, pero mientras le daba a Mauro una mirada seria y suplicante a la vez que èl entendió a la perfección y solo asintió. Padre e hija se alejaron sonriéndose y ella retrocedió hasta ponerse a lado de Mauro, este, paso su brazo tras su cintura.
Hasta pronto Franco, un gusto verlo de nuevo- se despidió el castaño sin tanta formalidad y le dio un leve empujón a la espalda de Ángela para que se adelantara sin soltarla.
Hasta pronto, igualmente muchacho- respondió el hombre mayor siguiéndolos con la mirada hasta la puerta.
Recargado en el coche de Mauro lo esperaba un hombre con aire despreocupado, tenía gafas de sol y un cigarro en la mano, respiró profundo y enseguida volteo a ver a la pareja, solo Mauro notó que la miraba a ella con especial interés y le dedico una mirada seria.
Pensé que no saldrías nunca- reclamo el hombre poniéndose derecho dejando ver su real estatura, tenía una piel un poco menos clara que Mauro, el cabello menos arreglado a propósito y detrás de las gafas unos profundos ojos cafés
Solo fueron unos minutos- replico Mauro llevando la maleta de Ángela a la cajuela.
Una eternidad- respondió el hombre con algo de sarcasmo que solo Mauro entendió
En serio?- replico de nuevo Mauro en el mismo tono, Ángela los miraba divertida y extrañada, pero no estaba acostumbrada a ser ignorada y se aclaró un poco la garganta, Mauro sonrió ante la llamada de atención- Te presento a Ángela Corlioni, la chica más guapa de la ciudad… del país y dueña de mis suspiros- Ángela rio un poco entre divertida y apenada y mirando a Mauro de forma coqueta- Angie él es Carlo Bianchi el hombre más impaciente que conozco- rio un poco mientras Carlo negaba.
Exagera, bueno, en cuanto a mí- replico Carlo acercándose a Ángela para estrechar su mano-Mucho gusto- Ángela estrecho su mano y noto que estaba un poco fría y lo atribuyo al clima-
El gusto el mío y gracias- Dijo Ángela con una expresión interrogante en el rostro, Mauro se le acerco y tomo de la cintura de nuevo.
Bueno vamos ya que no quiero llegar tarde-Mauro le abrió la puerta del copiloto a Ángela- su carruaje mi lady- le susurro dándole la mano para ayudarla a entrar.
Mientras viajaban Carlo le dedicaba miradas furtivas a la copiloto atreves del lateral derecho y ella solo sonreía discretamente. Pronto llegaron al lugar de la tradicional fiesta, frente a una casa adornada por 4 estatuas de ángeles que parecían custodiarla, Ángela la miraba desde el coche antes de que Carlo la abriera para ayudarla a bajar –Gracias- murmuró con una sonrisa en los labios, pero al ver a Mauro, se acercó a él para tomarle el brazo.
-No me habías traído aquí nunca, cariño- el comentario sonó a reclamo y detrás de ellos Carlo soltó una risita burlona y Mauro se aclarò la garganta -Mi niña, lo que sucede es que casi no vengo a esta casa- le dijo pegándola a él con delicadeza y continuaron avanzando.
-Es hermosa, podría acostumbrarme a vivir en ella- Ahora fue Carlo quien se aclarò la garganta y Angela lo miró con el ceño fruncido. -Perdone señorita, pro no sabe lo que dice- Le dijo dedicándole una sonrisa y se adelantó un poco.
-ignóralo, cariño, le gusta hacerse el pesado- le dijo Mauro besando el tope de su cabeza-Ven, voy a enseñarte tu habitación, te encantara- Angela sonrió y él le guiñó un ojo, ambos subieron la escalera y caminaron por un pasillo decorado con cuadros antiguos y antorchas que alumbraban su camino, llegaron a la habitación