El lugar esta concurrido y muchos de los presentes están vestidos con ropas oscuras. Muchos tiene la creencia que funerales deben vestirse con un color oscuro para que el espíritu del muerto no encuentre un lugar de luz en la tierra y suba a o baje al mundo de los muertos. Todos los compañeros y amigos de la viuda están en aquel lugar para acompañar y que van a despedir por última vez aquel que fue su esposo. Sebastián también está en la funeraria y sus ojos no pierden la figura de la mujer que llama de manera poderosa su atención. Ella habla con unos de sus compañeros y frunce el ceño pues la actitud del hombre es de un depredador. Tal vez por eso decide acercarse a ellos e interrumpir la conversación que tanto a él le molesta. No puede comprender que es lo que le pasa con

