Sebastián camina de un lado a otro pensando en la situación en la que se encuentra Audi, la mujer que tanto daño le ha hecho a él. La ingresaron a cirugía hace más de dos horas y aún no sabe nada de ella ni tampoco de Adiel. Audi, una mujer cruel y egoísta que le hizo tanto daño. A él como a su hermano Raúl, hasta el grado de matarlo. Suspiro tristemente. Su hermano que no tenía que morir tan joven y con un hijo en camino. Los ojos del hombre miran hacia el pasillo donde se encuentra el quirófano donde están operando a la mujer. —¿Que paso? — pregunto Leandro que llega con dos tazas de café— ¿No han dicho nada? Sebastián tomó una de las tazas y negó con la cabeza. —De Audi nada— bebió un trago de café— de Adiel ya salió y están esperando que su pulmón no lapse. —Pobre hombre— mur

