Andrea colgó el teléfono cuando el abogado Vitral le informo de su cita en Vitalcar. Ingenuamente pensó que sus problemas habían llegado a su fin y que a partir de la fecha ella podría vivir con su hombre sin ninguna mortificación. Pero estaba más lejos de la verdad. Los ojos grises de Raúl cada vez eran más transparentes dándole a entender que su tiempo se le terminaba. Ella lo mira cuando él volvió aparecer delante de ella y una sonrisa que le iluminaba el rostro de la emoción que la embargaba. —Te ayude— comienza hablar – ya todo pronto va a terminar—se le acerca un poco — así que ya puedes descansar de todo esto. Audi está detenida y le espera muchos años de prisión. Ella nunca va a volver hacerle daño a tu hermano ni a tu empresa. Ella lo mira, pero cada vez Raúl se aleja m

