Me quedo callado, no estoy seguro de qué debería decir, tengo la sensación de que cualquier cosa que diga la molestará. —No puedo creerlo, Joseca. ¿Pusiste a esa tipa por encima de mí? —me ataca. —¡No! —respondo por impulso—. ¿Porqué lo tomas de esa forma? No tiene nada que ver con eso. Me dejaste en claro que no querías que te llamara. —Te dije que no podías llamarme si no se trataba de algo importante, ¡y esto es muy importante, Joseca! —vocifera. —Lo es para mí, pero no sabía que lo sería para ti... —¿Porque no lo sería? ¡Se trata de ti, por supuesto que me importa! —las personas de nuestro entorno comienzan a voltear para mirar a la chica con el volumen de voz tan alto. —Cálmate, por favor —intento tranquilizarla—. Iba a mencionártelo en cuanto lo consiguiera, la entrevista fue

