Me quito un mechón de pelo de la cara. —Bien. Sí. Recibí algunos golpes. Querían maltratarme un poco, hacerme daño y asustarme. Ya sabes, Torturar para que hable—. —¿Quién lo hizo?— Okot vuelve a preguntar. Dudo, pero decido que es mejor ser sincera. —Era Gammon. Chaucel hacía una pregunta, yo respondía y entonces Gammon me pegaba. No duró mucho. Estoy bien—. —Será castigado—, jura Okot. —Ayudaré, joder—, dice Evert. —Creo que todos deberíamos hacerle una visita—. añade Ronak. —Miren, es estupendo que lo vayan a asesinar, pero ¿podemos no hacerlo ahora? No quiero que ninguno de ustedes se vaya a una peligrosa misión de venganza todavía. Acabo de volver y tengo hambre. Denme de comer—. Sylred se ríe y me besa la cabeza. —Ahí está nuestra chica—. Cuando se apartan, puedo ver

