Su jornada laboral había empezado, después de ese grandioso encuentro s****l con Harry, aparte de sentirse satisfecha, él le había enseñado lo necesario para comenzar con sus labores en la oficina. El ambiente era agradable ya que tenía una oficina para ella sola y no tenía que compartir con nadie. Había trabajo acumulado desde hace bastante tiempo así que se propuso ese día tratar de liberar lo más posible la carga. Finalmente, Harry le permitió volver a usar las bragas, pero le advirtió que cada mañana cuando estuviera en la oficina de él, antes de que la jornada laboral comenzara debía estar sin ellas y ella estaba dispuesto a obedecer cada uno de sus caprichos. Porqué en obedecer estaba su propio placer. Decidió dejar de pensar en Harry y en su fantástica poll@, lo mejor era concentra

