No sé de donde saqué valentía para sugerirle a Reagan el siguiente plan, pero había encontrado la fórmula para actuar como una tonta, no pensar antes de hablar. En el rostro de Reagan no había escrito ni un sí o un no, pero si dejaba que ella decidiera por mí como lo hizo mi abuela al principio, finalmente esta sería una respuesta negativa. —Sé que esto es arriesgado—dije. —Esto no es un plan Grace, te estas entregando, justo como Ryan quería—refutó Reagan con mirada desconcertada. —Es lo único que se me ocurre, tú y Erika podrán salir y entonces… —¿Y tú? —cortó severamente—. Si te pasa algo Nic me odiará por el resto de su vida. No me caes muy bien, pero lo admiro a él y si dejamos que esto… —Esta es mi decisión—objeté—. Nic no tiene nada que ver en esto. —Te equivocas, Nic tien

