—¡PAPÁS! —Amelia grito y se puso de pie, las lágrimas le rodaron por las mejillas de forma descontrolada. —Seremos abuelos —Arturo abrazo a Amelia y la beso. Ambos sin necesidad de hablar, sabían que al fin estaban teniendo esa luz que una vez Isabel les quitó. —Esperamos que todo salga bien —Fernanda estaba tomada de la mano de Santiago y sonreía un poco triste. El médico había sido claro, mucha quietud, calma, cero emociones fuertes y comer saludable, pasar la menor cantidad de tiempo de pie, así que tuvo que contratar una pastelera que le ayudara con su recién abierta tienda y con la producción de pedidos. —Todo saldrá bien, te lo aseguro mi Sol —Amelia abrazaba a la feliz pareja, todo allí era una felicidad que se podía respirar, sentir. Pero Laura, Laura era otra historia, s

