Arthur Toco con mis dedos el marco del retrato de mí esposa, admirando su peculiar figura, sus mechones rojos cómo lava, sus característicos ojos verdes que me ponían a sus pies, Nancy la única mujer a la que he amado en toda mi vida, una sonrisa amarga se escapa de mí garganta, la vida estan injusta con las personas que en verdad valen la pena, ella no merecía morir, ella debía vivir para siempre junto a su familia, a mí lado amándonos cómo la primera vez. Si uno de los dos debería morir yo tomaría ese lugar y ahora ella estaría aquí con nuestras hijas, pero hay decisiones que no dependen de nosotros, ella no eligió tener cáncer, nuestros planes de ir a la graduación de nuestra hijas vestidos de rosa se evaporan en el aire, la tonta idea de bailar cómo adolescentes en la boda de Lissy n

