Veinticuatro meses, ciento cuatro semanas, setecientos treinta días, diecisiete mil quinientos veinte horas, un millón cincuenta y un mil doscientos minutos, sesenta y tres millones setenta y dos mil segundos había pasado Claudia como reclusa en las instalaciones de la prisión para mujeres del estado de Utah, la asquerosa celda en la que se encontraba le causaba claustrofobia, las otras internas no se le acercaban, sus padres habían pagado una generosa cantidad de dinero para que no tuviera daños físicos, pero el encierro la enfurecía, estaba cansada de estar en ese espantoso lugar, su vida de Reina, la libertad de andar por las calles y viajar a todas las partes que quisiera, fue privada de su libertad por crímenes que ella cometió y de los que no se arrepentía, George y su amante debían

