Al despertar hago mí rutina de las mañana, ordenó un poco la habitación y me ducho, me pongo ropa casual ya que un par de horas inicio mí jornada laboral, miro el anillo de diamante n***o en la mesita de noche y mi mente se transporta a ese inolvidable día cuando Nikolas me pidió que fuera su esposa, fue en la playa en aquel lugar donde nos dimos nuestro primer beso, se arrodilló en la arena sin importarle ensuciar su pantalón de lino blanco, las palabras “Quieres ser mí Esposa” , estaban escritas con pequeñas luces sobre la arena, fue un mágico momento para mí, después de siete meses de relación, donde creí conocerlo y dónde me enamoré perdidamente de él. Tomo en mis manos la sortija, recuerdo haberle preguntado por qué un diamante n***o, a lo que él contestó porque son una joya única e

