Skye: La cena estaba yendo bien. Bebí un poco de vino para calmar mis nervios, pero me aseguré de no emborracharme. Pensé que decirle la verdad a Amy estando ebria no era una buena idea. “¡La cena estuvo genial! Gracias”, sonrió Amy. "Me alegro de que te haya gustado", respondió Parker. "Pero siento que la cena no fue en vano, y que uno de ustedes tiene algo que decirme", adivinó, mirándonos. Debajo de la mesa, Parker apoyó su mano en mi rodilla. Me percaté que esa era su señal para que procedamos. Así, apreté su mano, demostrando mi aprobación. "Bueno, la verdad es que los dos tenemos algo que decirte", empezó él. Yo era un manojo de nervios. Respiré profundo varias veces, pensando que era el momento que lo cambiaría todo. No sabía si para bien o para mal, pero s

