2- Creencias

1039 Palabras
Rowina no tardó en llegar a la mansión Bianchi, estar ahí para la muchacha era como un sueño. Casi siempre quedaba deslumbrada por los lujos de la casa. Siendo una de las razones por las cuales se acercó a Kristal desde el instituto. Todos le huían por el simple hecho de que a leguas se sabía la relación de esa muchacha con la mafia. Pero para Rowina era un paso de estar más cerca de su meta. Siempre admiro a los hermanos desde lejos, sabiendo que un futuro haría hasta lo imposible por conquistar a uno de ellos. Después pasaron años en los que no supo más de ellos, según su amiga el capo los desterró a un internado, pero hoy al fin estaban aqui. Así que optó por un vestido rojo con un gran escote que resaltaba sus atributos femeninos, combinado con las suaves hondas que caían hasta su espalda y su piel blanca. Comprobó su labial una vez más en el espejo del auto y llamo a su amiga. ____ Ya estoy aquí afuera. Así que dirle a tus guaruras que me dejen entrar. _____ Ok ya voy hacia la puerta___ la risa de Kristal del otro lado le dió deseos de vomitar. Fingir era su especialidad, pero Kristal era una criada y debía aprender su lugar. Tener que ser amiga suya todos estos años había sido todo un sacrificio para la rubia. Kristal en su cuarto estaba feliz porque al fin su mejor amiga había llegado pero a la vez nerviosa. Se dirigió a su mesita de noche en busca de otras bragas. Y colocándose un brasier a juego y un sencillo vestido salió a hurtadillas de la casa tratando de no ser notada. Sin percatarse que unos ojos la miraban de lejos como halcones desde el segundo piso de la mansión. En su trayectoria saludo a Hades y Venus los dos rotwailer que se encontraban amarrados en el patio exterior. Y en la reja estaban los guardias de seguridad que en seguida al verla cambiaron su expresión por algo cálido. ___¿Se le ofrece algo niña?___ el jefe de seguridad se dirigió a ella quien asintió hacia la rubia al otro lado del portón. ____ Es mi amiga déjenla pasar. ____Pero el Capo... ____Yo me responsabilizó por ella___ Kristal tranquilizó a Rafael quien solo asintió abriendo la reja. La rubia corrió hacia ella saltando sobre si y casi la hace caer en el proceso. ___¿Me trajiste lo que te pedí? La rubia asintió y señaló la bolsa que traía en su mano derecha. ___Mejor vamos a tú habitación para que te lo pruebes___sugurio la rubia emocionada. Ambas muchachas hicieron el mismo recorrido entrando a hurtadillas lo que no salió como antes ya que un chico vestido elegante las esperaba frente a la puerta de la peli negra la cual se quedó paralizada haciendo que la rubia chocará contra ella. Sebastián siempre había sido el mismo retrato de Guilio de chico, pero los años habían hecho una versión mejorada de ese niño. En este caso su cuerpo se encontraba cubierto de tatuajes que sobresalían en sus brazos y en su cuello, una camisa azul clara se encontraba arremolinada hasta sus codos con dos botones sueltos en su lado frontal mostrando parte de su musculoso pecho. Sus ojos eran grises al contrario de los de Guilio. Y su rostro mostraba cero rastro de amabilidad, lo cuál descolocó a Kristal. ____Escapando de casa como siempre ___se dirigió a la peli negra quien lo miraba estupefacto sin poder creer como se podía mostrar tan frío cuando ella lo había extrañado tanto. Después de unos segundos dónde la tensión se podía palpar en el aire, ante la guerra de miradas, Rowina aprovecho para dar un paso adelante tratando de robarse la atención. ____Encantada de conocerte, soy su mejor amiga he oído... No terminó de hablar ya que el muchacho la ignoro pasando de largo, dejándola con la mano en el aire y rompiendo todo contacto visual con la pelinegra. Y es que Kristal no sabía cómo sentirse, todos estos años pensando en él, respetando lo pactado, para nada. Estaba más furiosa con ella como había sido tan estúpida de creer que el Sebastián de niño regresaría. Su madre se lo había advertido mucho antes del anuncio de que ellos llegarían y ahora claramente su frase de "que las personas cambian" se burlaba de ella una y otra vez. ____¿Eso es todo?___ lo agarro deteniendo su huida por el brazo. ____De hecho no____el muchacho sonrió de lado y sus ojos eran indescifrable y para nada cálidos___Recuerda que tú lugar es en la cocina no en los pasillos. Aquello enfureció tanto a la muchacha que o pudo evitar alzar su mano y cruzarle la cara con todas sus fuerzas dejando su mejilla derecha roja. ___¡Dios!___exclamo la rubia que no se podía creer el atrevimiento de su "amiga" por así decirlo. Sebastián permanecía inmóvil y sus manos hecha puños como si se estuviera conteniendo. Hasta chocar con los ojos rojizos de Kristal y aún así no pudo sentir lástima ni siquiera por lo próximo que haría y es que en cinco segundos la estampó contra la pared más cercana tomándola del cuello y disfrutando el miedo en sus ojos mientras apretaba sus músculos y se presionaba contra ella hasta llegar a su oído. ____Nunca se le debe levantar la mano a tú próximo capo___sentencio con una voz que la hizo temblar y a la vez saber que no quedaba nada del chico que un día conoció. ____ Aún debes vencer a tú hermano___ susurró ella con una sonrisa enfureciendolo aún más. Romina ajena a todo, no podía evitar mirar con fascinación como se le cortaba el aire a Kristal a manos de uno de los hermanos. Tal vez el juego ahora había cambiado. Su goze fue interrumpido por una cuarta persona que llegó como un animal golpeando a Sebastián haciendo que este cayera en el suelo, no estando conforme su atacante continúo puño tras puño en el suelo hasta patearlo y ser detenido por la trigueña quien en su intento por separlos termino también en el suelo. Hasta que sonaron unos disparos que alarmaron a todos...
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