No sabía dónde meter la cabeza por la vergüenza que me ocasionó lo que me dijo, dios fue tan bochornoso, no sé qué me daba más pena si la marca que me dejo Hugo o haber pensado que las miradas de mi jefe tenían otra intención y no lo que en verdad eran. Verónica - Tomare en cuenta sus recomendaciones, con permiso - dije eso y prácticamente salí corriendo, que tonta como pude decir eso, ay no, debí decir que era una alergia o algo, con lo que dije le confirme sus sospechas, ay no ahora mi jefe sabe que anoche tuve una noche de placer con mi novio, que pena. Después de lo ocurrido me fui a encerrar en mi oficina y no salí ni almorzar, que pena que alguien más viera mi marca, esta me las vas a pagar cara Hugo. Le comunique por llamada a Victoria que requería de su presencia, mañana tempran

