La rabia está que me consume, estoy que mató alguien si se me atraviesa en el camino, pensar que él podría ser diferente es que de solo pensarlo quería matarlo; ahora me dice que no se acuerda de lo que sucedió. - ¿Nathalia, dónde estabas?- me dice Helen. - ¡Si no se murió nadie, si ese par de desgraciados no han hablado y el hijo de su madre de Balbuena no da señales de vida, entonces no tenemos nada de que hablar! Sigo hasta mi escritorio - Sí que está molesta - le escucho decir a Julio. - Cuando está así es mejor ni acercarse - dice Luis. - Ni modo, pero el capitán dijo que la quería ver a penas llegará. - dice Helen, lo que me faltaba lidiar con el capitán. Me levanto molesta y llegó hasta la oficina del jefe, entró sin tocar - dígame, sea rápido y conciso porque no estoy de humo

