Valentina se encontraba de pie en el medio de su casa recién recuperada, con una mezcla de alegría y emoción.Sin embargo, su alegría se vio rápidamente eclipsada por una llamada telefónica que realizó en ese momento.
Valentina sacó su teléfono y marcó el número de su madre. Después de unos segundos de espera angustiosa, su madre finalmente contestó.
¡Mamá, lo logré! ¡Recuperé la casa!", exclamó Valentina, tratando de contener la emoción en su voz.
--Oh, querida, estoy tan feliz por ti. Sabía que lo lograrías.-- respondió su madre con alegría.
Pero antes de que Valentina pudiera compartir más detalles sobre su logro, su madre habló con voz temblorosa: "Hija, tengo algo muy triste que decirte. Tu padre... tu padre falleció".
El mundo de Valentina se derrumbó en ese momento. Las lágrimas comenzaron a fluir desconsoladamente por sus mejillas mientras intentaba procesar la noticia devastadora. "No... no puede ser", sollozó entre sollozos.
Su madre intentó consolarla a través del teléfono, pero las palabras apenas podían penetrar en el dolor que Valentina sentía en ese momento. "Lo siento tanto, querida. Sé lo mucho que lo amabas. Estoy aquí para ti, siempre", dijo su madre, tratando de transmitirle su apoyo.
Valentina apenas podía hablar, pero finalmente logró articular algunas palabras entre sollozos. "Mamá, ¿cómo... ¿Cómo pasó? ¿Qué ocurrió?"
Su madre explicó con voz entrecortada: "Fue un accidente automovilístico, cariño. Tu padre estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado. Fue repentino y no tuvo oportunidad de despedirse".
Las palabras de su madre resonaron en los oídos de Valentina, y el dolor se intensificó aún más. "No puedo creer que se haya ido. Papá... papá siempre fue mi roca, mi apoyo. ¿Cómo voy a seguir adelante sin él?", preguntó en voz baja, sintiendo un profundo vacío en su corazón.
Su madre suspiró, compartiendo el dolor de su hija. "No será fácil, querida. Pero somos fuertes, y juntas encontraremos la manera de superar esto. Siempre estaremos aquí la una para la otra".
Valentina asintió, aunque su madre no podía verlo. A pesar del dolor abrumador, sabía que tenía que encontrar la fuerza para seguir adelante, honrando la memoria de su padre y reconstruyendo su vida, tanto físicamente como emocionalmente.
En ese momento, Valentina se aferró a la promesa de su madre y encontró consuelo en saber que, aunque su padre ya no estuviera físicamente presente, su amor y apoyo siempre vivirían en su corazón.
¿Qué ocurre amiga?--le preguntó su amiga Abril que venía entrando en ese momento.
''Mi papá ".Fue todo lo que pudo decir,el llanto la ahogó.
La madre de Valentina volvió a llamar y Abril tomó el teléfono.
—Hola señora soy la amiga de Valentina,ella está en shock,lamento lo ocurrido.
—Abril,necesito apoyo para los trámites funerales ".La voz de la madre de Valentina era ronca.
¿dónde está usted?
—En la clínica local.
—Vamos para allá.
Valentina llora tirada en la alfombra,el dolor le cala en el alma.
—Amiga,vuelve en tí,tu madre te necesita.
La joven tenía crisis de llanto.
¡Ay mi padre!,qué dolor más grande no pude decirle que recupere la casa— Su desconsuelo es grande.
En las oficina sus compañeros de trabajo ignoraban lo sucedido.
—Dile a la señorita Rodriguez que venga a mi oficina—Le ordenó el Ceo a su secretaria.
—Señor ella no ha llegado a trabajar.
¡Ya recuerdo!,le dí permiso para una diligencia personal.Ya debería de estar aquí.
A Valentina se le olvidó avisar lo ocurrido y Brown andaba de mal humor.
—Es lo que pasa con las empleadas,les das una mano y se agarran el brazo completo.
Ulises camina de un lado a otro como gorila enjaulado.
—Cuando llegue esa chica me va a oír—Sentenció el hombre.
En la funeraria las dos mujeres velan a don Abel.
—Mi amor andar a dormir un rato.---La señora notó el cansancio de su hija.
Valentina está recostada en el hombro de su mamá.
—No madre ,mejor voy por café.
Al levantarse se desmaya
¡Hija mía!,ayúdenme.
La llevan a una de las habitaciones de descanso.
¿Qué me pasó?
—Te desvaneciste,estás bajo mucha presión hija.
—Mamá ,luego del sepelio de mi padre,nos regresamos a nuestra casa.
¿Cómo lograste recuperar nuestra quinta?
—Firmé un contrato para ser la modelo exclusiva del Imperio Brown.
—Es una buena noticia entre todo lo malo .Su madre la mira en forma detallada.
—Al menos ahora estaremos juntas mamá.
—Ahora solo nos tenemos la una a la otra.
Se abrazaron a llorar las dos mujeres.
—Todo va a estar bien,voy a ganar mucho más dinero,¡Oh no!.
Valentina se lleva las manos a la cabeza.
¿Qué pasa en mi cielo?
—Se me olvidó avisar al trabajo.
—Llama ya,iré por una de pollo para tí.
La joven discó a la oficina de y nadie atendió.
—Que raro a esta hora todavía está en la compañía.
—Hola,señor Apolo.
–-No viniste a trabajar.
—Murió mi padre señor.
—¡Lo siento!,tómate dos días para que resuelvas los trámites velatorios.
—Gracias,por su amabilidad.
—Yo avisaré de inmediato al departamento de publicidad.
La joven colgó el celular y cerró los ojos un momento.
—Hija no has comido nada,te tomas esta sopa de pollo.
La chica con solo olerla salió corriendo al inodoro a vomitar.
La madre la miró extrañada más no dijo nada.
—Mi hija se ve diferente,luego hablaremos de eso ahora no es el momento. Aprieta la boca,la pérdida de su marido la agobia.
La señora Alondra era una mujer de costumbres conservadoras.
¿Te sientes mejor hija?
Doña Alondra miró a su hija y con la sabiduría de los viejos la detalló,tenía los senos más grandes de lo normal y esos síntomas que presentaba—¡Ay Dios mio no!—Pensó la madre —¡Que no sea lo que estoy pensando!
—Ya se me pasó el malestar,
¿Qué piensas mami?
¡Nada mi princesa!—Añadió ella mientras siguió reflexionando —es adulta y sabe lo que hace.
Al día siguiente Valentina fue a la clínica y se hizo un análisis de embarazo.
¿Cuándo estarán los resultados?
—A las dos de la tarde puede pasar por ellos.
Regresó con su madre para ayudarla a recoger sus cosas.
—Mañana tengo que trabajar madre así que vamos a relajarnos,veamos una película.
En la tarde fue a buscar los resultados de los análisis.
¡Dios mío!, no vayas a permitir que sea lo que sospecho.
Ella se acerca y le dice a la recepcionista —Buenas tardes señorita vine a buscar mis análisis de la mañana.
—Prueba de embarazo señora Valentina Rodríguez,¿es usted?
—Sí señorita—Ella abrió el sobre y tambaleó de la fuerte impresión.
¿Qué margen de error tiene éste análisis?
—Es noventa y nueve punto nueve segura señorita.
La chica se puso triste—¿Cómo le digo a mi mamá que espero un hijo de mi jefe?
Miles de pensamientos la invadían en ese momento.
—Una cosa es segura voy a tenerlo porque estoy en contra de el aborto'.Las piernas le tiemblan y se sienta.
—Asumiré mi error ese niño es mio,no le diré jamás a Ulises que es su padre—Razonó la joven con mucha seguridad.
Las lágrimas le quemaban los ojos y las dejaba correr con libertad.
Camino a casa pensaba como darle la noticia a su madre,ésta sufría mucho con la muerte de su marido para agregar más dolor a su vida.
¡Valentina has llegado!, Doña Alondra salió a recibir a su hija—La notó pálida y temblorosa.
El corazón de una madre nunca se equivoca,Alondra ya tenía sus sospechas.
La doña abrazó a su hija para darle valor—Ya suéltalo mi amor,habla.
¡Ay madrecita de mi corazón perdóname!—Gimoteó desconsolada.
¿Qué pasa hija?—La madre se angustia más por la reacción de su hija.
¡Estoy embarazada,metí!,Ella habla rápido y respira aliviada siente al instante que se ha liberado de un gran peso.
La señora miraba al suelo muy serena,suspiró para luego preguntarle —¿Quién es el padre del bebé?
—Fue una noche de copas madre,estaba ebria— Con la mirada en el piso le responde a su madre.
La joven no se atreve a mirar a al rostro de su mamá ,la vergüenza la paraliza.
La Doña arruga la cara no puede con la rabia.----¿Qué clase de hombre se acuesta con una joven ebria?—Los ojos de la madre lanzan chispas del enojo.
—Fue mi culpa madre. Se apura a decir la joven,antes de que su madre se atreva a buscar a Ulises.
¡No!,para hacer un hijo se necesitan dos ,vamos a donde ese vagabundo que responda por esa barriga.
La actitud de la madre es firme y categórica,Resopla y trata de calmarse para buscar una solución.
—Él estaba más ebrio que yo,hubo atracción mutua.
Valentina trata de disuadir a su mamá de buscar al padre de la criatura.
¿Así es la cosa?,entonces tiene que haber responsabilidad mutua también,dime, ¿quién es?
La señora mira a su hija con autoridad y mueve el pie impaciente,su actitud muestra que no se quedará tranquila hasta saber el nombre del canalla.
—Te lo voy a decir porque no acostumbro a ocultarte nada.---Ella titubea un poco.
¡Aja!,¿quien te hizo esa maldad?---Doña Alondra no pestañeó al hacer la pregunta.
¡Te prohibió que lo busques!,ese hombre no me quiere.---Le advierte la joven antes de soltar prenda.
—Esta bien dime.--- La señora resopla y se sienta un momento.
—Es mi jefe—La joven vuelve a bajar la mirada al decir la verdad a su madre.
¿El magnate?—Pregunta la señora con incredulidad.
—Sí mamí.---La chica toma las manos de su progenitora y le mira a los ojos.
—Soy anticuada ese tipo de comportamiento no lo apoyo.---La señora se ablanda un poco y baja la guardia.
—Lo sé y me avergüenzo.--- La joven admite que cometió un desliz.
—Ya el mal está hecho.
¡Perdóname mamá!
La chica se arrodilla y llora,su madre la ayuda a levantar mientras prosigue.
—Quería que te casaras de blanco por la iglesia,pero ya no importa lo que pasó,pasó.---Doña Alondra acarició el rostro de su hija y secó sus lágrimas.
—Te decepcioné ¡cuanto lo siento!
La mamá le mira con gestos comprensivos.
¡No llores!,ahora debes luchar para que a ese niño no le falte nada.
¡Seré madre y padre de mi hijo.!
Valentina sonríe con tristeza,sabe que lo que le viene no es fácil.
—Dios se llevó a mi esposo y en retribución me dará un nieto.--- Su madre trata de darle ánimo.
Llegó el día de volver al trabajo.
¡Te amo madre!,nos vemos en la tarde.
—Dios te bendiga hija.
La joven toma un taxi,Doña Alondra abordó otro vehículo.
—Siga a ese taxi señor.
Valentina fue directamente al departamento de publicidad.
La señora fue a buscar al padre de su nieto.
—Buen día señorita está el dueño de esta empresa.
¿Tiene cita señora?—preguntó la secretaria.
—No dígale que la madre de Valentina Rodriguez está aquí.
¡Disculpe!, ¿usted es la mamá de mi amiga Valentina?'
—Así es.
—Siento mucho su pérdida.'
—Gracias,joven.
—Jefe afuera se encuentra la madre de Valentina,dice que quiere hablar con usted.
Ulises inclina la cabeza,le parece raro.
—Hágala pasar.
La señora entra a la oficina furiosa.
—Buenos días señora mi más sentido pésame.
—Buen día señor Brown,vine a decirle sus cuatro verdades.
Él la miró extrañado y pensó.¿De qué habla está señora?
Ambos se miraron a los ojos.
Doña Alondra tomó aire y comenzó a hablar con determinación.
—Señor Bronw, mi hija me ha contado todo. Sé que usted es el padre de su hijo. No estoy aquí para pedirle nada, ni para exigirle responsabilidades. Estoy aquí para decirle que mi hija asumirá la responsabilidad de criar a su hijo sola, sin su ayuda.
Ulises se sin quedó sin palabras, sorprendido por la actitud decidida de la madre de Valentina.
¿Cómo que tendrá un hijo?
—El cómo usted deberia saberlo o le hago un dibujo para que entienda.
—Señora Rodriguez, lamento mucho la situación. No sabía que Valentina esta embarazada. Pero quiero que sepa que estoy dispuesto a asumir mi responsabilidad como padre,si ese niño es mío claro está. No quiero que mi hijo crezca sin un padre presente en su vida.
¡Es usted un desgraciado!,mi hija no se baja los calzones con cualquier.
¡Disculpe usted¡,no quisé ofender.
¿Cómo va a dudar?,ella era virgen.
—Tiene razón,¡Perdón!,esa noticia me sacó de honda. Le aseguro que me haré cargo de mi hijo.
Doña Alondra lo miró con desconfianza, pero algo en las palabras de Ulises le hizo creer que tal vez podía confiar en él.
--Señor Bronw, mi hija es una mujer fuerte y valiente. Estoy segura de que podrá criar a su hijo sin problemas. Pero si usted quiere ser parte de la vida de su hijo, deberá demostrarlo con hechos, no solo con palabras".
Ulises asintió con seriedad.
—Entiendo perfectamente, señora . Haré todo lo posible para estar presente en la vida de mi hijo. Quiero ser un buen padre para él.
Doña Alondra se levantó de su asiento y extendió la mano hacia Ulises.
--Espero que cumpla su palabra, señor Bronw. Mi hija y mi nieto merecen lo mejor. Ahora me retiro.
El Ceo asintió y estrechó la mano de doña Alondra.
—Gracias por su comprensión, señora.Haré todo lo que esté a mi alcance.
La madre de Valentina salió de la oficina, con la esperanza de que Ulises cumpliera su promesa y estuviera presente en la vida de su nieto. Por su parte, Ulises se quedó pensativo, reflexionando sobre su responsabilidad como padre y si tal vez era un treta de la joven para atraparlo,existía la posibilidad de que se hubiese embarazado adrede.