Se encontraba en la oficina, concentrada en su trabajo, cuando de repente escuchó a algunos de sus compañeros hablar en voz baja. —¿Has oído lo del señor Ulises? Está realmente mal en la clínica—dijo uno de ellos. —Se giró en su silla con el ceño fruncido, intentando escuchar más de la conversación.
Valentina salió de la oficina por un café y de paso a investigar lo que había escuchado,el café cae de sus manos. Al ver su expresión preocupada, se acercan a ella. ¿Qué sucede, Valentina? ¿Todo está bien?---preguntaron.
Sus manos temblaban. Escuchó a otros empleados hablar de Ulises.
—Está en la clínica y dicen que está muy mal, respondió con voz entrecortada.
Los empleados asintieron con cara de gravedad.
Sus ojos se abrieron con sorpresa.
¡Dios mío¡, debo ir a verlo.--Dijo ella muy preocupada.
—Nos avisas de su estado—Añadió la secretaria.
Valentina asintió, y sin decir una palabra más, salió apresurada de la oficina.
Apolo la consiguió en la entrada y confirmó que era cierto,le ofreció a la chica llevarla a la clínica.
En el camino hacia la clínica, reinaba un pesado silencio. Ambos estában preocupados por Ulises, y el temor de encontrar una noticia desgarradora los atormentaba. Finalmente llegaron a la clínica y corrieron hacia la recepción.
¿Dónde está Ulises Brown? ¿Cómo está? ¿Podemos verlo?---preguntaron rápidamente a la enfermera.
Ella les indicó la sala donde se encontraba Ulises, y agradecieron en silencio antes de dirigirse hacia allí.
Al entrar en la habitación, el corazón de Valentina latía con fuerza. Ulises yacía en la cama, pálido y débil. Se acercó a él con cautela.
—Señor Ulises, ¿cómo está? Hemos venido a verlo , dijo con voz suave.
Él abrió los ojos débilmente y sonrió. —Gracias por venir— susurró con esfuerzo. El alivio invadió su ser al verlo consciente, pero aún así la preocupación persistía en su mente. —Va a estar bien, Ulises. Estamos aquí para usted — le aseguró con determinación.
Valentina se acercó a Ulises con los ojos llenos de lágrimas.---No vuelva a asustarnos así, ¿entendido? Tiene que recuperarse.--- Le instó con ternura.
Ulises asintió débilmente y cerró los ojos. Se quedaron a su lado, esperando a que se recuperara, agradecidos de que todavía estuviera con vida.
Ulises había chocado en su auto y fue llevado de emergencia a esa clínica.
La joven, a pesar de su pasado complicado con él, se hizo cargo de su cuidado.
—Valentina, por favor, ayúdame—murmuró débilmente Ulises.
Valentina, con determinación en su rostro, respondió—Voy a cuidarlo , Ulises. Aunque no lo merezca.
A medida que pasaban los días, Valentina atendía a Ulises con profesionalismo, pese a las duras palabras que él le había dirigido en el pasado. A pesar de sus reservas, su compasión y ética moral la llevaron a quedarse a su lado.
—Gracias, Valentina. No merezco tus cuidados, pero te lo agradezco, dijo Ulises con sinceridad.
—Todos merecen recibir cuidado en un caso de enfermedad, Ulises, independientemente de cualquier cosa— respondió Valentina con amabilidad.
A medida que Ulises se recuperaba, comenzaron a hablar más abiertamente. Valentina se dio cuenta de que, a pesar de su trato pasado, ser compasiva con él era lo correcto.
Finalmente, cuando Ulises fue dado de alta, Valentina lo despidió con una sonrisa, sintiendo que había hecho lo que debía. Aunque su relación no sería la misma, sabía que había hecho lo correcto al cuidarlo.
La joven salió un momento al pasillo de la clínica,donde estaba Apolo algo preocupado.
—Hola Valentina,¿cómo está mi socio.
—Mejorando don Apolo.
¡Ya te he dicho!,llámame Apolo apenas tengo treinta años.
—¿Le avisó a su familia?
—Ulises solo tiene a su hermana en Inglaterra,hace años que no se ven.
—No tiene a nadie que lo cuide,yo me haré cargo de él.
Ulises encontró consuelo y apoyo en Valentina, con quien comenzó a forjar una nueva relación de amistad,no obstante había algo más,un sentimiento germinado en sus corazones.
Ulises (riendo) ¡No puedo creer que hayas hecho eso! Eres increíble, Valentina.
Valentina (riéndose) Bueno, tenía que hacer algo para animarte un poco. La situación en la oficina ha sido muy tensa últimamente.
—Gracias, de verdad. Me has sacado una sonrisa que necesitaba desde hace tiempo.
—No tienes que agradecer, Ulises. Estoy aquí para apoyarte en lo que necesites.
Sabes, no sé qué haría sin ti en estos momentos. Tu presencia me da paz y alegría en medio de tanto caos.
Valentina se muestra seria— Ulises, tengo que decirte algo. No quiero que malinterpretes mi amistad. Lo que ha pasado entre nosotros ha sido maravilloso, pero no creo que podamos llevarlo a otro nivel.
Ulises está sorprendido— ¿A qué te refieres?
— Ulises, eres mi jefe y todo esto entre nosotros complicaría las cosas. Además, yo... Tengo planes que me mantendrán lejos por un tiempo.
Ulises se ve pensativo ¿Planes? ¿Qué estás diciendo?
Valentina apenada le dice —Tengo que irme lejos, Ulises. Es lo mejor para todos.
Ulises se entristeció —No quiero que te vayas. No te imaginas lo que significas para mí, Valentina.
Ella conmovida le responde —Lo sé, Ulises. Y tú también significas mucho para mí. Pero las cosas no siempre salen como queremos.
Ulises esta ecidido—No puedo dejarte ir así, Valentina. Quiero cuidarte y que nos conozcamos mejor.
Valentina emocionada le respondió — Ulises, no puedo aceptar eso. Tienes tu vida muy complicada .Además eres mi jefe,se ve muy feo algo entre nosotros.
Ulises sonriendo— Mi vida también incluye asegurarme de que estés bien. No me importa lo que digan los demás, solo me importas tú.
Valentina muy abrumada—No sé qué decir.
—No tienes que decir nada. Solo permíteme estar ahí para ti, aún cuando estés lejos. Te amo, Valentina, y haré lo que sea necesario para estar a tu lado.
La joven analiza el cambio en Ulises,no es ni la sombra del Ceo arrogante y frío que conoció al principio. Valentina duda sí le dice o no lo del hijo que espera.
—Es muy pronto aún,además somos de mundos distintos,capaz y le da por perdonar a su ex y volver con ella.
La vida de Ulises da un giro inesperado cuando descubre que Agatha y Apolo planeanban perjudicar tanto en su vida laboral como personal.
Todo fue por que primero Ulises les dijo a los socios que no hicieran negocios con Apolo ni con la familia de Agatha,lo que desencadenó en la pérdida de buenas ganancias.
Agatha y Apolo había introducido una demanda en contra de Ulises alegando daños y prejuicios por competencia desleal.
Todo eso fue antes del accidente pero la denuncia iba corriendo su curso y aunque ya reconciliados Agatha,Apolo y Ulises tendrían que verse en un tribunal.
A pesar de la incertidumbre y el estrés, Ulises encuentra consuelo y apoyo en Valentina, con quien comienza a forjar una nueva relación. Mientras tanto, la familia de Ulises y sus amigos se ven envueltos en el drama, tomando partido en la situación y apoyando en distintas formas a Ulises.
A medida que Ulises comienza a notar cambios en el comportamiento de Valentina, se da cuenta de que algo está pasando con ella. Sin darse cuenta, muestra gestos de preocupación y cuidado hacia Valentina a medida que descubre su situación. Ambos se ven envueltos en situaciones que los fuerzan a trabajar juntos, lo que les permite conocerse mejor y compartir momentos de vulnerabilidad que fortalecen su conexión emocional.
Poco a poco, Valentina encuentra en Ulises un apoyo inesperado y comienza a cuestionar su percepción de él, mientras que Ulises comienza a cuestionar su actitud fría y arrogante al darse cuenta de cómo sus acciones afectan a Valentina.
En su casa Valentina hablaba con su madre,que todavía le guarda rencor a Ulises,por lo sucedido en el pasado.
–Hija eres buena y comprendo tu gesto de caridad pero,ese hombre es un patán y él que es no deja de ser.
—Ya pronto nos iremos lejos de todo estos y Ulises será solo un recuerdo para mí.
—Perpetuo,tu hijo te lo va a recordar toda la vida.