Agatha se sentía dolida,la mujer había sufrido una dolorosa pérdida, buscaba consuelo en la amistad de Apolo. Desde aquel trágico día en que perdió a su bebé, Agatha se aferraba a la compañía de Apolo como un salvavidas en medio de un mar de tristeza y desesperación. Aunque Apolo estaba casado con Valentina, había decidido mantener en secreto su relación cercana con Agatha para evitar despertar los celos de su esposa. Cada vez que Agatha se sentía abrumada por la tristeza, levantaba el teléfono y marcaba el número de Apolo. No importaba la hora del día o de la noche, Apolo siempre estaba dispuesto a escucharla y brindarle su apoyo incondicional. A través de sus largas conversaciones telefónicas, Agatha encontraba un poco de paz en su corazón destrozado. Sin embargo, el contacto telefó

