Para Ulises, la noticia de la pérdida del bebé que esperaba con Agatha fue un duro golpe. El hombre se había ilusionado mucho con la idea de tener un heredero, alguien a quien poder transmitir sus enseñanzas, alguien a quien ver crecer y desarrollarse. La ilusión de ser padre era algo que lo había mantenido motivado y emocionado durante los últimos días , y perder esa oportunidad lo había sumido en una profunda tristeza. Aghata, por su parte, también estaba devastada por la pérdida. Había deseado con todas sus fuerzas tener un hijo con Ulises, y la noticia de que el bebé no llegaría a nacer la había sumido en un profundo dolor. Habían soñado juntos con criar a su hijo, con verlo crecer y convertirse en un adulto. Ahora, todo eso se desvanecía ante sus ojos, dejando un vacío que parecí

