La señora Alondra se dio cuenta de la tristeza de su hija,ella se salia del cascarón por preguntar que le pasaba.
¡Ya suéltalo mamá!,pregunta lo que quieras saber.
—Valentina,¡es tu vida!
—Madre no me gusta que estés enojada conmigo.
La señora toma un sorbo de jugo y responde con tranquilidad —A mí no me heredaste lo pendeja.
La señora Alondra lanza un suspiro y picha un trozo de carne con el tenedor.
—No quiero que ese hombre se entere que voy a tener un hijo.
—Pensé que ya estaban en plan de novios,no te critiqué cuando lo cuidaste en la clínica,total es el padre de tu hijo.
—Un hijo que no voy a permitir que conozca,no se lo merece,yo pensé que Ulises había cambiado es el mismo prepotente de siempre.
—Ese hombre tiene todo el dinero del mundo,puede darle su apellido a mi nieto,y en un futuro heredarle sus bienes,¡piensa!
La señora le insiste a su hija que se encuentra reacia a decirle a Ulises que será padre.
—No me importa el dinero ni lo bienes que pueda tener,es un troglodita,no quiero que mi hijo tenga semejante padre.
La señora se sirve más jugo y agrega—Eso lo debiste pensar antes de encamarte con él.
¡Mamá por Dios!
—Eso te digo yo a tí,¡Por favor piensa!,¿acaso vas renunciar al trabajo y esconderte?,esa barriga va a crecer más y Bronw no es ciego.
—Ya se me quito el apetito.
—No te lo digo por molestar,si él te descubre capaz y te lo quita,¿hasta cuando te vas a fajar la barriga?
—No quiero pensar en eso,algo se me tiene que ocurrir.
Doña Alondra levanta la cabeza y la mira —Ya no me meto más en tu vida eres adulta.
¡Éstas muy molesta mamá!
—No lo estoy.
—Tienes la frente arrugada.
—Yo le dije la verdad en su cara y tu me tildaste de loca.
Valentina no interrumpe a su madre lo menos quiere es echarle leña al fuego.
—Voy a subir a descansar,me siento agotada.
Una hora más tarde su madre le llevó un vaso de leche a su habitación.
—Tienes que alimentar al bebé,al menos toma leche.
—Tienes razón,soy egoísta,no pienso en mi hijo.
—Cariño,no quiere verte agobiada y triste,no soy partidaria de tus decisiones pero te apoyo siempre.
Madre e hija se abrazan,Alondra acaricia el cabello de su hija,siente una honda espina clavada en su corazón,su hija ha crecido y pronto será mamá.
—Mañana vamos a que ponga en control natal y te receten vitaminas para que mi nieto se forme sano.
—Gracias mamí de verdad valoro tu apoyo.
Ellas miran televisión,la madre piensa—¡Mi pobre hija está sufriendo,en mala hora conoció a ese magnate.
Valentina por su parte razona—No puedo permitir que Ulises se enteré de mi embarazo,tengo que estar más pendiente de mí madre.
En su departamento Ulises ve una películas y come un bolw de palomitas de maíz.
—Me molesta tanto que Apolo la pretenda,ya una vez me quitó a Agatha,es un mujeriego sin remedio.
Toma un trago de whisky seco y arruga la cara.
—Ella es libre de estar con él que le venga en ganas.
Piensa en la forma tan tierna y desinteresada en que ella le cuidó cuando estuvo enfermo. Luego recuerda la atenciones de Apolo con ella y resonga.
—Ella tiene que darse su puesto y no andar de coqueta,mira que hasta antojos le compra,ya se ve gorda.
Va a la despensa por unas galletas las destapa y las mira sin probar.
—Ella no quiere nada conmigo,es mejor dejar ese tema por la paz,por suerte ese desliz que viví con ella no tuvo consecuencias.
Muerde una galletas y piensa—Me hubiese gustado tener un hijo,un heredero.
Sacude la cabeza y sigue pensando —En ese caso hubiese pedidio la custodia total y asunto arreglado.
La empresa tiene un evento social,Alondra hizo magia con el vestido,le soltó las costuras para disimular la barriga de la joven.
–No se nota mucho.
—Gracias mamá.
Apolo la fue a buscar a su casa en su auto deportivo.
¡Guaoo!.luces guapísima.
—Gracias señor Apolo.
Los prensa no cesa de tomar fotos y la velada resulta agradable,Ulises no le quita la mirada de encima.
Las risas de Valentina y el socio de Brown se oyen lejos,Ulises se acerca y la sonrisa de la joven desaparece para dar paso a un gesto de amargura.
—Señorita Rodriguez tengo que hablar con usted en privado.
Sí presidente,por supuesto.
Ellos van a el otro extremo del lujoso salón.
—Diga ya lo que tiene que comunicarme.
—Voy a ser directo contigo,esa noche,no nos cuidamos,¿quedaste embarazada?
Ella se quedó paralizada,no esperaba esa pregunta.
—Por supuesto que no.
¿Entonces de verdad tu madre sufre demencia?,yo la miré muy cuerda ese día que fue a mi oficina.
—Le dije la verdad,¡No insista con eso.
—Para mi es un alivio,que no estés preñada.
Ella lo mira muy enojada—Supongo que le avergüenza que la alta sociedad se de cuenta de que la madre de su hijo no es de abolengo.
—Vengo de una familia de abolengo y tradición,un hijo no reconocido sería un escándalo perjudicial para mi reputación.
La joven contiene las lágrimas y trata de parecer indiferente.
—No se preocupe no tendrá un hijo bastardo.
Ulises la mira con indiferencia y se marcha.
¡No soporto a ese hombre es de lo peor!
La joven se retira del cóctel sin avisar,toma un taxi y llega a su casa.
¿Cómo te fue hija?, ¿y esa cara?
—Me volvió a preguntar si estoy embarazada.
—Ya es hora de que se entere y se ocupe.
La joven le cuenta a su madre—No mamá,me dijo que sería un bochorno tener un bebé sin reconocer.
¡Hijo de puta!,allí están pintados los sinvergüenzas como él.
—Luego de terminar los compromisos con el imperio Brown tenemos que desaparecer.
—No es para tanto con renunciar estará bien mi amor.
La joven recuesta su cabeza en el mueble y cierra los ojos—No,si por mala suerte me encuentro en la calle.
¿Tienes miedo de que te arrebate a tu hijo?
—Es muy capaz,además tiene dinero y un bufete de abogados muy buenos a su disposición.
Su madre le da masajes en la espalda.
—Tranquila,no voy a permitir que se quede con mi nieto.
—Si no me quiere a mí,que se olvide de mí hijo,el paquete es completo.
Los días pasan y se acerca el evento de la sucursal de Miami.
Ese es el último compromiso en el contrato de ella.
—Añoro no ver más al odioso del Ceo.
Déjame volver a decirte que nunca lo olvidarás porque la cara de tu hijo te lo va a recordar de por vida.
Ella suspira,sabe que su madre tiene la razón,el despreciable millonario dejó una huella profunda en su vida.
—No puedo borrar el pasado,jamás volveré a meterme con un idiota.
—Tampoco te amargues hay hombre buenos,pero hay que buscarlos con lupa.
La chica piensa en su desdicha y menea la cabeza —Prefiero quedarme sóla.
—Eres linda y pretendientes no te van a faltar mi niña.