Sylvia
Desperté con la respiración errática, sudando y jadeando, vi el reloj y eran casi las 3 de la mañana, —¡arghh! —otra vez ese sueño o debe ser una pesadilla, lo frustrante es que nunca recuerdo nada, así que me deshago de las sábanas y voy a la cocina a buscar vino que es lo que he hecho las ocasiones anteriores, porque me es imposible regresar a dormir enseguida, me dirijo directo al solario y me acomodo en el sofá, con la hermosa vista que tengo al ver los árboles, las luces, respiro hondo y me autocontrolo —todo va a estar bien, —suspiro.
Aruna hace mucho que no me habla, sé cómo se siente, está molesta y creo que está deprimida, supone que no hago lo suficiente para buscar a su pareja, yo ya supere el hecho de no encontrarlo, es una de las razones por las que mi vida gira en torno al trabajo. Antes, al viajar a otras manadas para ayudarlos con sus negocios, me permitía buscar a nuestra alma gemela, pero con los años dejé de hacerlo porque duele el no tener a esa persona que se supone te complementa. Aruna siempre me recriminaba por salir con otros y no esperar por mi mate, pero también entendía que yo necesitaba sentir afecto y saciar mi deseo s****l, yo y mi psicoanálisis, una vez que se termina el vino tinto, sé que es hora de intentar dormir.
Elle pasa por mí y vamos a desayunar —ok, ahora sí me vas a decir, ¿qué está pasando?, ¿por qué el CEO de PH no te quitaba los ojos de encima?
Me río antes de contestar —absolutamente nada, o eso pretendo, verás..., metí la pata y me acosté con él, creí que podría convencer a Merts para que le diera a Blair este proyecto.
Picoteo mi comida y espero ser juzgada —no te culpo, es imposible no desear a ese hombre —¡oh!, no lo esperaba.
Elle siempre es la recatada, la que me jala a no pasarme de la raya, —verdad que sí, es muy atractivo y deberías de ver y tocar ese cuerpo —¡ugh!, allí va mi sensatez y sanidad.
Me interrumpe —no creo poder, parece que él está muy interesado en ti —niego con la cabeza.
—Por eso espero que me ayudes en esto, no quiero que se arruine este caso —le lanzó una mirada de súplica.
Elle siempre es comprensiva —sabes que lo haré, Max me dijo que tuvo que rescatarte, pero no creo que podamos hacerlo hoy, tendrás que ir a la cena después de la firma y lo sabes.
Después de mi confesión fuimos a la oficina a trabajar en el itinerario que planeamos seguir con Elle para poder estar al margen de esto lo más que pueda.
Todo estaba listo para la firma, esta vez venía el equipo de abogados de PH Enterprise que tenía que releer el contrato, quienes fueron acompañados por nuestros abogados a otra sala, mientras Devon y compañía junto con Merts y otros socios esperaban en una sala adyacente, yo me fui con los abogados y Elle con el otro grupo y así sería de ahora en adelante, el plan era simple Elle actuaría como la líder de equipo mientras que yo solo sería la consultora, dejándome al margen de tener que interactuar con el CEO.
Después de media hora y de no encontrar errores o trucos en el contrato, la revisión se concluyó y nos dirigimos a qué se firmará. Luego de la firma comenzaron a estrecharse las manos y desearse una feliz cooperación, yo la verdad trate de estar lo más alejada quedándome con los abogados que para entonces ya habían hecho su parte y ya no serían requeridos, mi esperanza se desvaneció cuando Merts me llamo —Sylvia no te puedes perder esto, después de todo este es tu barco —me localizo con la mirada y yo solo pude sonreír a medias.
Tuve que aparecer y acercarme a saludar. —No infles mi ego, sabes que es trabajo en equipo —por primera vez en la reunión vi lo que parecía una sonrisa en el rostro de Devon, se acercó para estrechar mi mano, no podía negarme, había muchos ojos.
—Espero que nuestra cooperación sea exitosa, —comento él, no pude más que sonreír.
—Lo será — enfaticé. —¡Bien Señores!, creo que es momento de movernos, la reservación nos aguarda —Dios, qué dije, mi cerebro estaba sobre procesando, creo que no me hizo lógica, lo bueno es que entendieron por qué solté mi mano de la de Devon di media vuelta y como pude me escabullí. Me fui en el auto de Elle y en el restaurante me senté lo más lejos que pude de Devon, por eso nunca me había acostado con nadie del trabajo o que tuviera que seguir frecuentando, es tan raro, no puedo verlo sin que aparezcan recuerdos de él haciéndome gemir, no, ahora ya siento como las mejillas me deben estar delatando.
Tenía que ir a tomar aire, ahí dentro me estaba asfixiando y apenas íbamos por el plato fuerte, cuando vi que todos estaban ocupados en sus distintas conversaciones, me salí del salón privado con la excusa de ir al tocador, pregunté a un mesero si tenían alguna área al aire libre, me indico que de hecho había una terraza con jardín, ese inter era para pensar cómo huir de aquel lugar.