Los ruidosos golpes en la puerta hacen que Niki y yo despertemos de golpe. Mi cabello esta enredado en la yema de sus dedos y mi rostro está estampado en su pecho. Niki pestañea un par de veces hasta que logra acomodarse en la cama y posteriormente, abrir la puerta. Los rostros de Vivian y Lucas nos observan desde el otro lado. — Nos vamos a casar— anuncia Vivian desde el otro lado. Yo frunzo el ceño, algo confundida. — Ya lo sé— gruñe Niki— felicitaciones— ella busca las palabras en su cabeza— una vez más. Vivian rueda los ojos y arrastra a Lucas hasta el interior de la casa; ambos llevan una sonrisa de tres metros. Mi amiga no deja de levantar su anillo de compromiso en el aire. — Nos casaremos ahora— asegura. Niki frunce el ceño. — No estamos en Las Vegas, Vivian. Mi amiga ab

