Tres años atrás

2504 Palabras

— ¿Cuanto más te queda de reclusión nocturna?— la voz de mi tía Alois suena alocada desde el otro lado de la cocina. Yo dejo caer mi rostro en mis manos, algo frustrada— se está volviendo agotador, Niki... — Désolé— es todo lo que sale de mi boca. Ella apoya su mano en su cintura. — No me pidas perdón a mí— me apunta con el utensilio de cocina que está utilizando para preparar panqueques— ¿no le ibas a pedir ayuda a esa abogada...?— ella comienza a rebuscar el nombre en su mente— ¿la del periódico?  — Hoffman— ruedo los ojos— la señora Hoffman.  — Hoffman— mi tía Alois asiente con el rostro— ¿y bien? — No hace caridad.  Mi tía Alois se queda quieta durante algunos segundos; en el fondo ella sabe que mis intenciones siempre son buenas. O al menos, espero que lo sepa.  La mujer se ace

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR