A la mañana siguiente se había despertado con más decisión que el día anterior, estaba completamente seguro que Madison era la culpable de su desgracia, y ahora gracias a Dylan había podido conseguir su contacto. Sabía donde trabajaba: tenía una oficina en el centro de la cuidad y era una importante inversionista, todo cobraba sentido mientras lo pensaba, tenía lógica que su padre huyera con alguien con tanta relevancia. Estaba seguro. Se bañó y arregló, fingiendo ser un empresario en busca de buenos negocios. Llevaba un traje color beige combinando con unos zapatos negros recién boleados y el pelo relamido, se veía demasiado bien, incluso le hacía resaltar su figura, era delgado pero el traje le hacía ver incluso apuesto. Mirándose al espejo, se hizo una foto, se sentía orgulloso por aqu

