Miriam y Dante estaban en silencio y de pie en los solitarios pasillos de los salones, ella aún seguía aturdida por lo que acababa de pasar: Dante la besó sin su consentimiento mientras que Dylan observaba tal hecho. Jamás se imaginó que tal cosa pudiera suceder, pero pasó. Ahora no sabía que sentir o que hacer... ¿Por qué sintió que le debía una explicación a Dylan? Solo una cosa podría ayudarle a aclarar sus sentimientos —Tengo que ir tras él. —Alcanzó a decir, poniendo atención al panorama para ver si estaba Dylan por ahí. Tan solo dió un paso, cuando Dante la detuvo. Agarraba su muñeca con fuerza evitando así que avanzara. —¿Qué vas a hacer? —Le preguntó el joven. —¡¿Tu qué creés!? ¡Voy a ir a aclarar todo! —¿Ese chico es tu novio? —Ante la pregunta, Miriam paró de forcejear, ponié

