Miriam suspiró, todo el día había estado ocupada planeando y pensando una buena idea para hacer qué el escenario del concierto para el mundial quedara perfecto. Entró a su habitación, estaba limpia y ordenada como la había dejado está mañana. Se recostó en su cama boca arriba, mientras miraba el techo con sus manos entrelazadas en su abdomen, pensaba en lo que Sam le había dicho de Evelyn mientras esperaban indicaciones después del receso: «¿Sabes que me dijo? ¡Que ahora estaba mucho más feliz de no ser tu amiga!, que se sentía más libre por no tener que cargar con el peso de solo ser la amiga de la popular...». Lo meditó por un momento, le dolían las palabras de la qué alguna vez fue su amiga y se preguntaba que había hecho mal para recibir el karma que ahora pagaba... Porque, todo era co

