Abrió los ojos lentamente, aún estaba en su habitación, la luz sobre sus ojos le hizo recordar el dolor de cabeza que tenía en la mañana. Tomó su celular y revisó las notificaciones que le habían llegado. Algunas eran likes y respuestas de comentarios a sus publicaciones, otras notificaciones provenían de i********: y por último revisó los mensajes. Desde las siete de la mañana tenía llena su bandeja de entrada: una de sus amigas en un grupo que tenían, otro de Miriam y por último uno de Elioth. Todos preguntando porque no había asistido a la escuela en día de examen. Les contestó a todos en ese orden, justificando su falta y diciéndoles que no era nada grave; al poco rato entró su mamá a la habitación junto con sus hermanos con la mochila puesta sobre los hombros. —¡Que suerte tienes M

