Unos quince minutos pasaron antes de que Dylan entrara al establecimiento con Miriam, Merh lo notó y avisó rápidamente a los demás para que se escondieran. Miriam estaba feliz, al principio pensó que había arruinado su sorpresa debido a lo insistente que fue con respecto al supuesto secreto que le estaba guardando su novio, y se llevó una real decepción al enterase de que había arruinado su propia sorpresa, pues Dylan tuvo que confesarle lo que había planeado con Sam. Así que la sorpresa fue gigante cuando notó que también había mentido en eso, y estaba agradecida, pues esto para nada se lo esperaba. —¿Estás lista? —Se escuchó la voz de Dylan, quien cubría los ojos de la chica. —¡Creo que sí! Tras estas palabras, las luces neón se prendieron y Miriam pudo observar a sus amigos saltando

