Merh esperaba impaciente a su amiga Mellissa, quien había prometido visitarla por la tarde. Ella estaba ansiosa porque viniera, pues como se habían separado tras no estar en la misma escuela; se preguntaba si a Mell eso le había afectado y también se cuestionaba si ella podría perdonarla tras dejarla a un lado. Pensaba en la decisión tan estúpida que había tomado, todo por escapar de su realidad en la secundaria... Ella se sentía sola, sentía que era invisible, pero el problema era que ella sola se apartaba de los demás, no eran sus compañeros, siempre fue la propia Merh que se alejaba una y otra vez al sentirse distinta. ¿Qué la diferenciaba de los demás? Era una pregunta que hasta la fecha no tenía respuesta alguna. Al menos sabía que la culpable siempre había sido ella... De nada servía

