Una penetrante luz invade mi vista, en el momento en que abro los ojos. Pestañeo varias veces antes de observar el lugar donde estaba, claramente una habitación de hospital. Tenía conectada una vía intravenosa en mi brazo y no me dejaba moverme mucho. —¡Camz! —grita Adrien desde donde estaba sentado, no me percaté de su presencia. Su grito retumba en mi cabeza y hace que arrugue la nariz—. ¿Te sientes mal? Tengo que llamar a la enfermera. —A-anto, espera —murmuro con dificultad. Volvimos a la mismo—. ¿D-donde está... Samuel? Mi hermano pestañea varias veces y sale corriendo de la habitación. Recuerdo todo lo que pasó hasta las palabras de Samuel, después no tengo recuerdo de nada. Una joven enfermera entra para revisar algunas cosas en el monitor y me da un pequeño caramelo rojo, me i

