Con su cumpleaños número diecinueve, que marcaba su mayoría de edad, oficialmente Gian tomó posesión de la herencia de sus padres, algo con lo que Su Ji no parecía muy feliz, aunque el doncel no entendía qué le molestaba si ella nunca tuvo acceso completo a la fortuna de los Yu. Quizás porque sus padres nunca confiaron ciegamente en ella. —Abogado —llamó Gian luego de firmar los papeles pertinentes al proceso —me gustaría revocar el beneficio que mis padres le dieron a Su Ji. —¿Qué? El abogado lo miró confundido, que incluso por un momento creyó que escuchó mal, porque el joven de la familia Yu, nunca pareció interesado más de lo normal en la herencia, incluso parecía llevarse bien con su tía en las visitas de rutina, pero al parecer ya no era así. Quiso preguntar si su decisión tuvo a

