Al día siguiente después de desayunar ella volvió a Los Hamptons. Decidí mandarla en un jet de Tim Caswell. Ya era hora de darle el trato que se merecía, desde el día anterior ya era mi socia. Ya en la naviera me hundí en trabajo. Viendo yates nuevos, buscando oportunidades únicas para poder aprovecharlas. Respondiendo correos que tenía atrasados, di con un correo que me había enviado Jeacques mi viejo amigo de Jamaica hacía unos pocos días atrás. En él me explicaba como el barco que aún era de Arthur Pine había sido embargado por el estado. El encargado del barco hizo todo lo posible por poder mantener el barco en funcionamiento hasta que la falta de mantenimiento lo hizo terminar sus funciones. Dejando deudas por compromisos adquiridos que no pudo cumplir. Jeacques me preguntaba si aú

