Harry me miro con su rostro neutro sin ninguna emoción, mientras tomaba todo el liquido de la lata de coca cola . –Necesito que te vayas– le pedí de lo mas amable. –Soy yo el que das órdenes no tu muñeca– me guiño un ojo. –Harry por favor– le pedí. El me miro sonriente. –No– replico. Hice un puchero en forma de suplica, el me miro con arrogancia y negó con la cabeza. Sali dando zancadas hasta la puerta ya había echo esperar demasiado a Paul. La abri pero ya no había nadie. «Genial, que mierda». –Ya se fue tu príncipe? - bromeo, lo fulmine con la mirada y me sente molesta en una de los bancos frente al desayunador. –Ya me siento mejor Harry, creo que ya puedes irte– baje la mirada, ante la fuerza de la suya. –Enserio te vas a enojar? - hizo una mueca con la boca. –No estoy enojada,

