John cerró la carpeta en frente de él cuando escucho la puerta de su despacho abrirse y una melena rubia asomo su cabeza —Hola Lissa —John le sonrió a su hermana menor que acaba de llegar —¿Sucede algo? Su instinto de sobre protección se termino de disparar al ver sus ojos rojos e hinchados, ya de por si su humor estaba algo sensible últimamente con la espera de su bebé, el vientre de Alison cada día parecía crecer más y más, temia que el parto se adelantara en cualquier momento —Patrick me dijo lo que paso con Ana —Empezó Lissa cabizbaja—Pensé que realmente habías sido cruel al romper el compromiso, no lo sabia… —¿Por qué me dices esto? Es algo que ya no importa —John frunció pero le ofreció una sonrisa tranquilizadora, después de todo sabia lo cercana que era su hermana a su prima

