Sintiendo una migraña comenzar en su cabeza John hizo un gesto a la azafata para que le preparara un trago, estaba camino a Suiza en un viaje de negocios Un vaso de cristal con un líquido ámbar fue puesto en frente de él —Aquí tiene señor —Murmuró la azafata con una brillante sonrisa en su rostro No le pasó desapercibido la manera en que sus ojos color café barrieron cada centímetro de él o la forma en había desabotonado su camisa unos cuantos botones bajo la clavícula para mostrar su generoso escote lo más hubo abordado su yet privado Aún así John apenas la miro optando por desviar su atención hacia la ventana y el cielo de Londres, en menos de cuatro horas podria encerrarse en un hotel en Suiza y hundirse en su soledad, como venía haciendo desde un mes aproximadamente A su mente vi

