¿Atractivo? ¿Sexy? ¿Ardiente? -Su inner sugirió con una sonrisa malvada. Iba a decir "molesto"- corrigió. Molestamente sexy, quieres decir… Sí, eso- se mostró de acuerdo sin pensar. Maldición… —¿Necesitas algo de ayuda? — preguntó con un disimulado tono de tentación. Ante eso, Lisa se dio cuenta de que había dejado de ponerse las telas y en el lugar de eso había estado viendo a sus abdominales. Avergonzada, apretó los dientes y entrecerró los ojos hacia él. —Estoy bien. —Replicó, la voz cortante. —Tú deberías ponerte algo de ropa. Con las mejillas todavía rojas, le dio la espalda y terminó de envolver su pecho, luego se puso la blusa. Cuando lo encaró de nuevo, se había salido de la cama y puesto un par de pantalones… pero ninguna camiseta. Su ceño se frunció. —Eres imposible.

