Consuelo

2655 Palabras

Sana El Beta no dormía, pero eso era lo que nos quería hacer creer. Quizás, para no sentirse obligado a hablar o dar explicaciones. Lo cierto es que podía sentir su respiración acelerada, demasiado para una persona dormida. Me senté a su lado. Algo difícil, porque quería recostarme. Mi animal me decía que podía hacerlo. Dejar que su lobo nos olfateara y devorara como ya conocíamos. Tan pasional, tan intenso que nos hacía olvidar del mundo entero. Y es que, era increíble esa sensación. Porque podría estar ardiendo allá afuera, pero solo me importaba él. Su respiración cálida rozar mis piernas, su piel erizándose por mis caricias. Eso no debería ser así. Max está lastimado y yo debo mantener la cabeza fría. Pero, ¿Cómo no pensar en sexo? Si este hombre era como una luna llena para mi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR