Capítulo 4

1423 Palabras
El pequeño demonio esta en mis brazos y él solo me observa desde donde esta. Me acerco lentamente y sus ojos no dejan los míos. Son tan profundos, es como verme reflejada en ellos de manera más sádica posible. —¿Qué dijiste? —pregunto —Ya lo sabes —me dice y se acerca a mi Su timbre de voz me excita, me calienta y solo logra que mi entrepierna se moje. Lo miro y mis ojos no dejan los suyos, es como un imán que me arte a su peligroso mundo oscuro. Él se para frente mío y me quita al pequeño demonio de los brazos. —Un pequeño demonio para el diablo en su mayor esplendor —dice Lo miro y frunzo el ceño. —¿Qué se supone que significa lo que has dicho? —pregunto  Solo me mira y me devuelve a mi pequeño demonio. El cielo se hace gris y se que ya es hora de irme. Me alejo lentamente y el chico misterioso susurra en mi oído. —Los demonios se disfrazan de ángeles, pero tú eres peor que Lucifer —me dice y todo el cuerpo se me escarapela. Avanzo el paso dejándolo en el bosque y yo solo sigo andando. Llego a casa y escucho la música. Otra vez lo mismo. Entro y Bryan esta solo en el sillón y parece molesto. Suelto al pequeño demonio y este sale corriendo a mi habitación. Mis nervios empeoran cuando Bryan avanza hacia mí. —¡¿Dónde mierda estabas?! —grita La boca me tiembla y no digo nada. El primer bofetón impacta mi rostro haciendo que mi mejilla arda por el impacto. —¡Te pregunte donde estabas! —exige Con la voz temblorosa respondo. —Fui al bosque —digo y Bryan solo aspira mi cabello Su cuerpo se tensa y me agarra de manera brusca los hombros. —¡MALDITA ZORRA! —grita y jala mi cabello Me arrastra por el piso y asi me sube por las escaleras. Mi cuerpo duele y siento como se me desgarra la piel por algunos clavos que están en el piso de madera. —¡Basta Bryan por favor! —suplico y este no me hace caso. Se que Bryan me va a dar una paliza, pero no sé por qué. —¿Con quien fue? —pregunta No entiendo de lo que habla y me quedo callada. El segundo bofetón impacta mi mejilla haciendo que mi labio sangre. Lloro de dolor y este se enfurece más. Retroceso lo más rápido que puedo, pero Bryan es más ágil y me agarra del tobillos para detenerme. Me levanta y me tira a la cama con fuerza. Se monta encima mío y con ambas manos empieza a estrangularme. —¡Pregunte con quien fue! —exige Me quedo sin aire, mis pulmones arden y muevo las manos desesperada. Bryan afloja su agarre y cojo un poco de aire. —Yo te amo Franci, debes decirme la verdad —dice dulcemente —Fui al bosque y… Me quedo callada. Si le digo que me encontré a un chico me va a prohibir las salidas —¿Y qué? —pregunta Lo mejor será inventar omitir algunos detalles. —Me encontré a ese conejo y lo agarre, después vi a unos leñadores y me acerque a saludar —miento —Hules a hombre Franci, no quiero que te acerques a nadie ¿me entiendes? —pregunta —Si —susurro. Bryan se baja de mi encima y suelta mi cuello. Siento dolor alrededor de este, peor no digo nada. —Ahora vamos a divertirnos los dos —me dice y comienza a besar mi cuello adolorido Dejo que haga y deshaga mi cuerpo porque al fin y acabo estoy mas que acostumbrada a sus caricias, tocadas, besos, apretones, embestidas, mi cuerpo es más suyo que mío. Mientras que a él si le responde a mi ni caso me hace. —Eres perfecta —me dice y no quiero que lo vuelva a repetir —Di otra cosa, pero eso ¡NO! —le exijo No quiero que dañe lo único bueno que me paso hoy, eso no se lo voy a permitir. —Eres hermosa Franci —me dice y solo asiento Mi cuerpo termina siendo una marioneta más de mi hermano y cuando este se corre en mi interior sale con una sonrisa satisfactoria. Tiene la v***a flácida y no se si por el orgasmo o mucha droga ya le está pasando factura. —Hoy saldrás —dice mientras acomoda sus pantalones —¿A dónde? —pregunto —Tengo unos conocidos que te quieren para toda la noche, pagaran una muy buena pasta —me dice y sale de mi habitación Cuando dice pasta se refiere ¿A dinero o droga? Me baño, me depilo y me pongo la ropa mas bonita que tengo. No puedo decepcionar a los que pagan por mí. Me quedo en mi habitación jugando con el pequeño demonio y las palabras del chico misterioso llegan a mi nuevamente. «Un pequeño demonio para el diablo en su mayor esplendor» El conejo tiene los ojos rojos y la cola con una mancha negra por eso le puse pequeño demonio, pero ¿Qué tiene que ver el diablo en esto? «Los demonios se disfrazan de ángeles, pero tú eres peor que Lucifer» No entiendo a que se refería con que yo era peor que Lucifer, no entiendo nada cuando habla, pero si estoy segura de algo y es que deseo volver a escuchar si voz. Es tan varonil, es de esas voces que no olvidas porque causan una electricidad en tu cuerpo, mojan tus bragas sin siquiera tocarte y te dejan fantaseando. Si antes pensaba en aquel chico ahora después de haber escuchado su voz solo deseo volver a verlo. —¿Estas lista princesa? —me pregunta Bryan entrando a mi habitación Asiento y este me lleva de la mano. Al bajar veo a unos hombres de 30 años maso menos y todos me miran con deseo. —Son 50 pavos por cada uno y otros 20 porque si me la embarazan —dice y se que ninguno se va a cuidar. ¡ESTUPENDO! Nótese el sarcasmo. Aquellos hombres me llevan en un auto de lunas polarizadas y voy hacia la ventana mirando todo a mi alrededor. Salimos del pueblo y me pongo nerviosa. —¿Dónde me llevan? —pregunto —Vamos a ir a un sitio mas agradable pequeña —me dice el hombre que tiene un cigarrillo en la boca Asiento y vuelvo a ver por la ventana del auto. No se cuanto pasa, pero el auto se detiene. —Llegamos cariño — me dice uno d ellos hombres y bajo Lo que veo no me lo creo. Es una mansión gigante, las ventanas son enormes, el color es marfil y las plantas son hermosas. —Adelante reina —me dice otro d ellos hombres y paso Adentro todo es hermoso y esta en perfecto orden, el color blanco hueso predomina todo y los diseños son una obra de arte. —Ahora si a lo que vinimos —dice otro de los hombres, este tiene un tatuaje en forma de dragón en el cuello —Por supuesto —dice el hombre del cigarrillo Todos los hombres me dirigen a una habitación y esta es mas grande que toda mi casa junta. La cama es enorme y ya veo por qué. Los 4 hombres que están aquí comienzan a desvestirse y entre ellos comienzan a besarse y tocarse. A mi no me hacen nada, solo me quedo parada mirando como entre ellos se chupan el pene y los testículos. Me quedo mirando fijamente como entre ellos se tocan, chupan, muerden y hasta se penetran. Quito mi mirada y uno de ellos habla. —Quédate mirando —me dice y eso hago Me siento en la cama y veo todo el espectáculo que los 4 hombres maduros me están dando. En cuanto los 4 terminan de cogerse y c******e comienzan a vestirse. —Fue excelente princesa, ahora descansa —me dice el hombre de cabello plateado Todos salen de la habitación y me dejan confundida. ¿Pagaron por mi y no me tocaron? ¿Acaso les excita que una niña los vea follar? No lo sé, pero si es agradable que no me hayan hecho nada Me hecho en la cama y me duermo casi al instante por lo suave y acogedora que es.  
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