Virginia cada que podía venía y me preparaba la comida, si no era ella eran los lobos. Los cuales me dejaban la bandeja y se marchaban. Me sentía tan sola, Nana no vino por mucho tiempo y estaba empezando a aburrirme, comenzando que cuando no tengo un celular. Mi vida se siente en puro fracaso. Mientras miraba la ventana ideando una manera de salir de aquí, pensé en la idea de arrojarme y tirarme hacia el suelo. Pero para mi mala suerte yo ya tenía a los lobos vigilando la ventana cada tres minutos se acoplaban unos nuevos.ba Estaba vigilada, mierda. - Abran la puerta - escuchéé a través de el muro que nos separaba. Algo en mi corazón empezó a latir. ¡vino!. Salte de la cama hacia el suelo ensanchando mi sonrisa mientras juguetoneaba con mis dedos. -Ohh. Aquí estás -Me abrazo cálida

