Sheyla y Andrés tuvieron la mejor noche de sus vidas. Ambos bajaron a desayunar, Dante ya había comprado comida y estaba haciendo el café. Sheyla lo volvió a ver con el rostro sonrojado. Dante yo... Ya se lo débil que puedes ser, lo único que pido es que te cuides porque si éste imbécil te embaraza ahora, te juro que le quiebro las piernas. Andrés se asustó tanto que casi se orina. N...no, no, te preocupes usamos todos los condones que dejaste. Shayla le dió un golpe en el brazo. Cómo se le ocurría decirle eso a su hermano. Lo volvió a ver sonrojada. Yo...bueno, quiero decir... Dante sonrió, el maldito resultó ser una gallina, qué clase de hombre se consiguió su hermana..? Los tres tomaron asiento para desayunar, la puerta sonó y Sheyla fue a abrirla. Los padres de los chicos

