Desperté muy temprano, no sé si fue el cambio de horario, la nueva casa o la cama.
Extrañaba lo mío.
Ramira y Claudio son tan buenos, lo menos que deseo es importunar.
Eran las cinco de la mañana cuando desperté, estaba agotada por el viaje y no poder dormir bien, pero que más da.
No sé ni qué hacer, la casa está limpia y ordenada.
Oh ya sé, prepararé el desayuno.
Ella salió con su ropa deportiva la cual le quedaba grande como siempre, amarró en una coleta su cabello y fue hasta la cocina.
Bryan y Mariana estaban acostumbrados a hacer su comida así que no era tan complicado.
Muy bien, manos a la obra, veremos qué hay por aquí.
Huevos, especias, pan, tocineta, queso.
Esto parece más un desayuno francés.
Haré unos omelettes, unas tostadas y tengo antojos de una salsa.
Oh, encontré unos tomates cherri, creo que eso servirá.
Había café, tocineta, omelettes, una salsa para acompañarlo en su antojo, fruta y las tostadas.
Estaba exprimiendo las naranjas para el jugo cuando sintió que alguien le tocó el hombro y fue tanto que tiró de golpe el recipiente haciendo un desastre y llenando su ropa del líquido que escurría por el mueble de la cocina.
Demonios, me van a matar.!
Levanté la vista, ahí estaba ese chico guapo y alto viéndome sorprendido.
Yo...lo siento, no fue mi intención.
Andrés..?
Hola Mariana, lamento haberte asustado, vengo saliendo del trabajo.
Estaba tan guapo con ese uniforme.
Qué haces despierta tan temprano.?
No podía dormir.
No te sientes cómoda, podría cambiar la cama o lo que desees .
No, es solo que debo adaptarme al cambio.
Qué haces en la cocina, mira cómo quedó tu ropa.
Ve a cambiarte yo limpiare aquí, fue mi culpa no hablarte antes.
No te preocupes.
Mariana caminó a la habitación, estaba un poco avergonzada.
Oye.! Qué gusto tenerte por aquí una vez más.
Aún no sé cuánto tiempo me quedaré, espero no importunar.
No lo haces, has crecido bastante.
Tú también, eres gigante.!
Jajaja sí, eso dice mi novia.
Wow, quién lo diría, tú con novia.
Sí, lo sé, tu también, ahora serás mam...
Lo siento, no quise ser un metiche.
No te preocupes, creo de igual forma se notará en unos meses.
Sí, bueno yo...limpiare el desastre que provoque mientras te cambias.
Fue a su habitación y se dió un baño, se puso unos shorts y una blusa de tirantes, algo cómodo.
Al salir la mesa estaba puesta con el jugo recién exprimido.
Me ganaste, quise darme un baño, el jugo se sentía pegajoso.
Andrés no pudo evitar verla en esa ropa, el cambio era grande, ella también había cambiado mucho y ahora era toda una mujer hermosa.
No te preocupes, lo menos que podía hacer por asustarte era terminar de exprimir las naranjas.
Se te da muy bien lo de cocinar, se ve delicioso.
Nada del otro mundo, lo hago con gusto.
Desayuna antes de ir a dormir, imagino que vienes agotado por el trabajo y el horario.
Mmm, un poco sí, ya me acostumbré.
Eso es bueno.
Te llevaré a la universidad más tarde, que te parece.?
No te preocupes, podría tomar un taxi o...
Tú padre y sobretodo Bryan me matarían si te sucede algo.
Bien, pero insisto, no es necesario.
Cuando conozcas el lugar y te adaptes podrías hacerlo, tu hermano me dijo que te comprará un auto.
Gracias Andrés, no deberías tomarte tantas molestias.
Hace mucho que no venías por acá, así que es un gusto orientarte.
Tomaron asiento para el desayuno cuando llegaron Ramira y Claudio.
Niña, qué haces despierta tan temprano..?
Preparaste el desayuno tú sola.?
Qué vergüenza, qué dirá tú madre.?
No dirá nada, lo menos que podría hacer es ayudar un poco.
Pero si esta es tú casa.
Y ustedes son personas, no soy una chica mimada al punto de no hacer nada.
Eso me gusta mi niña, tú hermano es quien nos visita más seguido por los negocios e igual le gusta ayudar.
Mis padres nos enseñaron a hacer las cosas, no tener servidumbre, así que cocinar o limpiar no es complicado.
Bueno, tampoco debes esforzarte por el embarazo.
Andrés la volvió a ver.
Mariana se sonrojó, no se había adaptado a la idea de ser una adolescente en estado de embarazo.
Bajó la cabeza algo avergonzada.
Lo siento, no quise...
No se preocupe, yo sé que no medi las consecuencias y por eso estoy aquí.
Andrés la tomó de la mano sobre la mesa.
No estés triste, es normal ver chicas jóvenes embarazadas, sé que podrás salir adelante, nosotros te cuidaremos.
Ella retiró la mano, cómo podía hacer eso frente a sus padres.
Además, tenía novia, qué iba a pensar la chica si llegaba a hacer eso frente a ella.?
Debía poner límites.
Gracias por recibirme, espero no ser una molestia.
Mi niña, ya te dijimos que no lo eres.
Gracias Claudio.
Bien , vamos a probar el exquisito desayuno que preparaste.
Andrés vió que Mariana colocaba una salsa a su omelette, después un poco de limón y cerraba los ojos al degustarlo.
Sonrió porque sabía que probablemente era un antojo.
Lo disfrutas.?
Mmm, se nota tanto.?
Jajaja sí, se ve que te encanta .
Es la primera vez que tengo ganas de comer un omelette con salsa y limón, lo siento si no se ve apetitoso.
No te disculpes, es normal, cuando desees algo, solo dilo y te ayudaremos a quitarte los antojos.
Gracias.!
No tienes que sentirte cohibida cariño, ésta también es tu casa y lo sabes.
Hace mucho que no venía Ramira.
No se te dificulta el idioma.?
Recuerdo que lo hablabas perfectamente cuando eras una niña.
Oh, bueno, si lo hablo, pero hace mucho que no lo practico.
Recuerdo como el maldito de Carlo me llamaba puttana, pensó que tal vez no le entendería o era otro de sus fetiches.?
Estaba perdida en sus recuerdos mientras terminaba el desayuno.
Mi niña no te preocupes por los platos, yo lo limpiare.
Muchas gracias por el desayuno Mariana, estaba delicioso y el café te quedó perfecto.
Gracias don Claudio.
Ayudaré en lo que pueda, no es como si fuera a estar aquí como reina.
Jajaja, ahora lo sabemos y estamos muy contentos de que seas una chica que sabe hacer de todo un poco en la casa.
Puedes ir a tu habitación a descansar, el viaje pudo ser agotador.
Un poco, iré a acomodar mi equipaje, no traje mucha ropa, Bryan me dijo que comprara aquí algunas cosas.
Te acompañaré por la tarde no te preocupes.
Tú también deberías descansar Andrés.
Sí, me daré un baño y a dormir.
Ambos caminaron por las escaleras.
Andrés no pudo evitar ver esa pequeña cintura y ese trasero en esos shorts.
Apartó la mirada y su rostro se sonrojó un poco.
No quería ser tan descortés.