MAGUI Dos meses, pasaron dos malditos meses desde que asumí la presidencia de la empresa, tres malditos meses desde que mis amados padres ya no están, siento que no me sale nada bien, algunos socios están en desacuerdo en que yo siga siendo la CEO, pero no pueden decidir, es mi empresa, soy la maldita dueña de la empresa, accionista mayoritaria y aparte el nombre de la empresa es MARCHETI CORP ¿Como creen que voy a ceder mi puesto? ¡Maldición! Grito para mis adentros, si solo mi padre estuviera aquí, nada de esto estaría pasando. Debo decir que Santiago me ah ayudado mucho, aunque su padre pide que el sea el CEO, pero Santiago dice que es mi empresa, me ha defendido delante de todos en varias reuniones, y yo, siento mi cabeza explotar. —¿Se puede pasar? —Dice Sebastián entrando al despac

