ANASTASIA Abro mis ojos, y me encuentro con esas dos esmeraldas mirándome dormir, una sonrisa blanca que asoma por esos labios carnosos y un “BUEN DÍA” con una voz ronca que significa que recién despierta, ese cuerpo torneado que asoma por el borde de las sábanas, y una mano tocando mi abultado abdomen. Ese es mi despertar del día a día, luego de tan exquisita imagen viene una que me trae tanta felicidad como la que tengo apenas abro mis ojos, mi pequeña Magui comienza a gritar para que su papa la busque como cada mañana, Leo se levanta y sale por la puerta, unos minutos después esta vuelve a abrir y ahí aparecen ellos dos, el amor de mi vida y mi pequeña hija, mis amores, Magui empieza a agitar los brazos para venir a la cama, Leo y ella vienen a mi lado, ¿Podría ser más feliz? Mi amor

