ANASTASIA Estoy recostada en mi cama mientras acaricio mi nada abultado abdomen, aun no siento sus pataditas, mi bebe es muy pequeña, pero es mia. Ya pasa de medianoche, Leo aun no llega a casa, comienzo a recordar todo lo sucedido en las ultimas semanas, el secuestro, mi madre, mi padre, ese sueño o quizás haya sido verdad, el “accidente” de Leo, cada palabra de Falú. —Cariño —Una voz que reconozco me saco de mis pensamientos —¿Estas bien? —Si amor, solo pensaba en nuestra niña —Lo observo, quiero saber que paso —¿Que paso con…? —Mis hombres se ocuparán de él, ya no volverá a atentar en contra de ti ni de nuestra niña —Contesta muy suavemente pero su rotro no demuestra nada bueno Se dirige al baño, segundos después escucho como el agua comienza a caer, pasaron unos minutos y el sigu

