—Quisiera decir que tengo un mal día, pero mi mala racha no se limita a eso, es… una larga racha de pérdidas, estoy segura de que si ahora mismo intento cruzar la calle un coche va a atropellarme incluso si tengo la ventaja para cruzar o que si algo osa a caer del cielo, lo hará sobre mi cabeza. —Estás exagerando un poco—se quejó Adrian con una ceja enarcada. —¿Cuánto tiempo duré casada? —Es vergonzoso ponerse a contar las semanas, pero solo diré que fueron pocas. —¡Exacto! ¡¿Para qué demonios me dijo que le suplicara que se casara conmigo si… si luego iba a hacer esto? —Creo que solo tú tienes la respuesta. —No… Solo Samuel Hill conoce la respuesta. —O los dos. Creí que tenías todo bajo control y de pronto todo explota. —Juro que… no hice nada para que las cosas se complicar

