Lucia, que mira por última vez el reloj, nota que falta media hora para las 10:00 pm, siente un profundo miedo, pues realmente no quiere entregar su corazón y ser nuevamente herida. Frustrada, cierra los ojos, y empieza a recordar lo que ha sido su vida los últimos años, dándose cuenta de que solo se ha sentido realmente feliz al lado de Gregory. Con él, simplemente es ella, y no tiene que intentar ser mejor o cambiar su físico para él, pues siempre la hace sentir como la mujer más hermosa del mundo. —Greg, no es igual a Santiago, lo sé... —Toma su bolso y sale del lugar lo más rápido que puede, y toma un taxi, para llegar a tiempo a la cita, pues tiene el tiempo justo y sabe que Gregory es muy puntual. ... —Señor, puede apurarse... —Le pide desesperada la mujer al taxista, que aumenta

