Richard miró a Brooke jugar con su comida, parecía pensativo y eso le preocupó. Cuando el chico lo llamó invitándolo a comer, él no dudó y aceptó de inmediato; sin embargo, ahora que estaban juntos, tenía la impresión de que esta invitación no era por un interés personal por parte de Brooke y las ilusiones del agente se rompieron, por un momento había creído que… —Gracias por venir, Richard —murmuró Brooke, dejando el tener a un lado y levantando la mirada para enfrentarlo. —Siempre es un gusto, Brooke. Él asintió. —Has estado pensativo, ¿quieres contarme lo que sucede? —preguntó, arriesgándose un poco. —Yo… necesito pedirte un favor —susurró, apartando la mirada, sintiendo que abusaba de la generosidad de Richard, pero no tenía otra opción. El próximo mes debía pagar la clínica y era

