Todos murmuraban sobre la presencia de Saskia, muchas personas alababan la corona que ella llevaba y se quedaban embelesados viéndola. “Saskia.” La encargada salió a su encuentro y le dio un beso en la mejilla. “Vaya que me sorprende que estés aquí, por un momento pensé en que te ibas a negar a asistir.” “No puedo hacerlo, qué gusto volver a verte, Gretta. Espero que tu desfile tenga éxito.” “Ahora que tú estás aquí, claro que va a ser un éxito. Muchos murmuran sobre tu presencia, y esto es que no saben que eres la hija del señor Delacroix.” “Y no quiero que lo sepan, estás advertida. Mantén tus labios cerrados y por esta noche no bebas, sé bien que cuando tienes tragos encima se te va la lengua a la millonésima potencia.” “Está bien, está bien. Bueno, me tengo que ir, ya sabes que de

