Al siguiente día yo preferí no ir la haber, ni siquiera ver sus mensajes, me dediqué a trabajar. Hoy me deber era estar en el piso 10 y precisamente en ese estaba ella junto con otras dependencias. Solo seguí el cableado eléctrico, por los pasillos, y el de este piso era diferente al del cinco, más fino y grueso cumplía con la calidad que se necesitaba a primera vista o eso creíamos. —Oye, chico vamos a la oficina de la gerente. —Me dijo uno de mis compañeros. No sabía si lo hizo por molestarme y porque creía que yo tenía algo con ella. No pude decirle que no, esto era parte del trabajo. Los tocaron la puerta y entraron a la oficina, yo me quedé esperando un poco y también lo hice. Ellos estaban mirando el cableado del puesto de la secretaria. Se subieron a una sillas mirarlo.

